miércoles, 21 de enero de 2009

EFECTIVIDAD DE LAS TÉCNICAS DE INTEGRACIÓN CEREBRAL™ PARA LA RESOLUCIÓN DEL TRAUMA PSICOLÓGICO EN ALUMNOS DE LA U.C.V.

(Versión completa del artículo en http://www.jajajaqueocurrentedoctor.blogspot.com/)

Lic. Díaz Díaz, Pablo
Lic. Vásquez Carrasco, Eduardo

Psicólogos Clínicos - Universidad César Vallejo. Trujillo-Perú.

Resumen

La presente investigación, de diseño experimental, explora la efectividad de las Técnicas de Integración Cerebral™ ( Solvey y Solvey, 2000) en la resolución del malestar asociado a experiencias traumáticas. Para tal fin se trabajó con una muestra de cinco participantes por cada grupo, uno experimental y otro control, atendidos en el consultorio psicológico de la UCV, a quienes se les aplicó la Escala de Impacto de Eventos (Horowitz, 1979), utilizándose la formula estadística T de Student. Entre los resultados obtenidos se observa que existen diferencias significativas entre las post mediciones entre los grupos control y experimental, tanto a nivel global del trauma psicológico, así como en los síntomas de intrusión.Palabras Claves: Trauma psicológico, Técnicas de Integración Cerebral™, Tratamiento de trauma psicológico, síntomas de evitación, síntomas de intrusión.

INTRODUCCIÓN
Las Técnicas de Integración Cerebral™ (Solvey y Solvey,2000) han demostrado, a nivel de la praxis clínica, una alta eficacia en la resolución del trauma psicológico. La intención de la presente investigación es demostrar, a nivel metodológico, esta eficacia. Para tal fin se ha definido al trauma psicológico, a nivel operacional, como toda experiencia que al ser evaluada con la Escala de Impacto de Eventos obtenga un nivel clínico de malestar. Asimismo, a nivel teórico, se define al trauma psicológico como toda experiencia que al ser recordada perturbe. Las técnicas utilizadas en el procedimiento investigativo fueron las Técnicas de un ojo por vez (Cook y Bradshaw,2000) y la Técnica de los Anteojos Hemisféricos™ ( Solvey y Solvey, 2000) siguiendo el procedimiento estandarizado.A la fecha no existen investigaciones que validen las Técnicas de Integración Cerebral™ ni que versen sobre el trauma psicológico como variable. A pesar de ello, existen trabajos que utilizan EMDR y Terapia Cognitiva Conductual sobre patología clínica relacionada al trauma psicológico, tal es el caso del TEPT (trastorno por estrés postraumático). En tales estudios se observan mejorías significativas en los tratamientos, a corto y mediano plazo, más no especifica el proceso de mejora a largo plazo.En la presente investigación se plantea la eficacia de las Técnicas de integración cerebral™ en la resolución del trauma psicológico, entendido según los indicadores de los síntomas de evitación e intrusión. La hipótesis de investigación es la existencia de diferencias significativas en las mediciones post tratamiento, al comparar los grupos experimental y control.


El Problema

Siempre se ha prestado atención científica a los efectos psicológicos que se dan ante eventos traumáticos, y el estudio del trauma psicológico ha estado ligado persistentemente a las circunstancias sociales y políticas de los contextos mundiales donde se ha dado. Es lo que algunos teóricos han venido a denominar la psicotraumatología moderna.En épocas anteriores, el trauma psicológico se ha estudiado ampliamente como fenómeno. Ya sea en forma de estudio de la histeria, o bajo la denominación de neurosis de guerra o más recientemente en la forma de violencia doméstica y sexual, el trauma psicológico ha estado bajo el prisma de los investigadores. Los principales promotores de la psicotraumatología han sido el movimiento republicano anticlerical en Francia en el siglo XIX, los movimientos antibelicistas y pacifistas durante las grandes guerras del siglo XX y recientemente el movimiento feminista.A pesar de lo anterior, después de cada oleada de interés en este tema, los resultados de estas investigaciones han caído rápidamente en el olvido de la colectividad científica. Luego de cada punto álgido de estos movimientos ha venido un decaimiento del interés que se ha traducido en el descuido de los resultados que estos estudios han proporcionado.Además el estudio del trauma psicológico se encontraba desligado de las técnicas terapéuticas para el alivio de éste, y lo continúa estando. Los investigadores estaban más interesados en estudiar al trauma psicológico, que en comprobar el funcionamiento de técnicas terapéuticas eficaces para la resolución de este.Recientemente, desde hace más o menos 20 años a esta parte, se han ido desarrollando y perfeccionando técnicas basadas en teorías novedosas, como la neurofisiología y la psicología de la energía, que buscan aliviar el trauma psicológico en un tiempo bastante breve, reduciendo costos y sufrimiento psicológico. Algunos investigadores, por lo general a partir de las postguerras, se han volcado al estudio del tratamiento del trauma psicológico, utilizando técnicas terapéuticas breves y prometedoras.A nivel nacional, el estudio del trauma psicológico ha estado ligado a las secuelas de los acontecimientos sociales y naturales, en los que se enmarca el terrorismo, catástrofes naturales, violencia estructural y conflictos armados con países limítrofes. Asimismo, siguiendo la corriente internacional, las investigaciones están orientadas al estudio teórico de este fenómeno, desligadas de la investigación referida al tratamiento del trauma psicológico. Este estudio ha estado mayormente enfocado desde un punto de vista psicosocial, en desmedro del ámbito clínico.En el ámbito local no se han registrado estudios referidos al trauma psicológico de manera específica. Sin embargo, se han encontrado investigaciones cuyos temas abarcan situaciones estresoras causantes de posibles traumas. Institucionalmente el interés académico se ha orientado al estudio de poblaciones víctimas de violencia estructural y sus características consecuentes.En la presente investigación se ha considerado la aplicación de las técnicas de integración cerebral, específicamente, la técnica de un ojo por vez y la técnica de los anteojos como opción de tratamiento. Estas técnicas están enmarcadas dentro del ámbito clínico y terapéutico, concretamente, en los descubrimientos recientes de las neurociencias, en la especialidad de la neurofisiología y su aplicación terapéutica.El inconveniente radica en que estas técnicas incluidas dentro del grupo de las llamadas terapias de avanzada no han sido tan prolíficamente estudiadas en contextos controlados experimentalmente. No sólo son poco conocidas por parte de los profesionales dedicados al quehacer terapéutico, sino que no existen investigaciones que verifiquen el funcionamiento de estas técnicas de avanzada. La bibliografía es escasa y no está muy difundida.En conclusión, el trauma psicológico ha sido estudiado regularmente, pero también rápidamente olvidado, obedeciendo a los intereses sociales y políticos imperantes en cada época de la historia. Muchos menos, el estudio del tratamiento del trauma psicológico ha recibido menos interés por parte de los investigadores. Se conoce la existencia de técnicas terapéuticas prometedoras, pero que no cuentan con el sustento de investigación necesario, a pesar de su conocida eficacia clínica. La presente investigación va orientada a eso, cubrir el vacío existente en el estudio del trauma psicológico y específicamente, el estudio del tratamiento del trauma psicológico.


Antecedentes Internacionales:


  • Figley & Carbonell. (1999), desarrollaron la investigación titulada “A Systematic Clinical Demonstration of Promising PTSD Treatment Approaches” en la Florida State University. En el mismo se pusieron a prueba cuatro tratamientos no tradicionales y controversiales. Los cuatro tratamientos elegidos fueron: TFT (Thought Field Therapy o Terapia del Campo del Pensamiento), TIR (Traumatic Incident Reduction o Reducción de Incidente Traumático), EMDR (Eye Movement Desensitization and Repprocesing o Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), y VKD (Visual Kinesthesic Dissociation o Disociación Viso Kinestésica). Los cuatro demostraron ser muy efectivos en un rango de 4 a 8 horas de tratamiento. Todos ellos requieren que el paciente se “sintonice” de alguna manera con el hecho traumático, y tres de ellos incluyen algún tipo de movimiento de ojos (que según se cree participan de alguna manera en el procesamiento de la información).
  • Lange & Cols. (2003), desarrollaron una investigación titulada “Interapy: Treatment of Post-traumatic Stress via the Internet” desarrollada en el Departamento de Psicología Clínica de la Universidad de Ámsterdam en los Países Bajos. Trata sobre el tratamiento cognitivo conductual para TEPT de leve a severo vía internet. 69 personas fueron sometidas al grupo experimental y 32 permanecieron en la lista de espera. Se concluyó una considerable mejoría del grupo experimental en comparación con la lista de espera en cuanto a los síntomas relacionados con el trauma y la psicopatología en general. El tratamiento se mostró efectivo sobre todo en personas con trauma intencional y aquellos que no habían hablado del suceso con otras personas significativas antes del tratamiento. Asimismo se notó un aumento notable de la adaptación cognitiva durante el tratamiento.
  • Rogers (1998), desarrolló una investigación titulada “An Alternative Interpretation of "Intensive" PTSD Treatment Failures”, publicado en el “Journal of Traumatic Stress, Vol. 11, No. 4” que versa sobre los fracasos de algunos programas de tratamiento “intensivo” de TEPT. En ella se evalúan dichos fracasos de tratamientos en relación a pacientes postraumáticos de experiencias de combates de guerra. Se concluye que el foco del tratamiento, en estos casos de aparente fracaso deben centrarse en otros problemas o áreas problemáticas de la persona y no enfocarse tanto en el trauma del combate. Además se ultima que en estos casos no se utilizan a profundidad ni sistemáticamente los procedimientos de tratamiento validado para TEPT.
  • Ricci & Cols. (2006), realizaron una investigación titulada “Some effects of EMDR on previously abused child molesters: Theoretical reviews and preliminary findings”, en la Radford University, The Counseling Centre, y el Mental Research Institute todos en Estados Unidos y publicado en “The Journal of Forensic Psychiatry & Psychology”. El tratamiento de EMDR de psicotrauma fue aplicado en diez abusadores infantiles con historias de abuso sexual en la infancia como complemento del tratamiento estándar de prevención de recaídas cognitivo conductual (CBT-RP) de terapia grupal. Se realizaron mediciones pretest y postest con la “Sexual Offender Treatment Rating Scale (SOTRS)”. Se observó una disminución del despertamiento sexual anormal en comparación con la condición de control. También se observó una disminución de pensamientos de tipo sexual, una mayor motivación para el tratamiento y aumento de la empatía con sus víctimas. Esto es importante porque el despertamiento sexual anormal está asociado a una reincidencia sexual.
  • Zimmermann & Cols. (2007), publicaron la investigación titulada “Long-Term Course of Post-Traumatic Stress Disorder (PTSD) in German Soldiers: Effects of Inpatient Eye Movement Desensitization and Reprocessing Therapy and Specific Trauma Characteristics in Patients with Non-Combat-Related PTSD”, que fue realizado en el Hospital de las Fuerzas Armadas Alemanas de Hamburgo. Se evaluaron 89 soldados alemanes que recibieron el tratamiento hospitalario para TEPT desde el año 1998 hasta el año 2003. Un grupo recibió como tratamiento EMDR y otro grupo recibió el tratamiento general del hospital y educación en relajación. Se realizó un seguimiento de hasta 29 meses, para tal fin se usaron la “Impact of Event Scale” y la “Post-Traumatic Stress Scale (PTSS-10)” como parámetros de mejoría. La “Impact of Event Scale” demostró que los pacientes que habían recibido tratamiento de EMDR para el trauma psicológico habían mejorado el curso y, a largo plazo, el resultado era más pobre para aquellos soldados que estuvieron enfrentados a la muerte durante el tratamiento. También concluyen que no se puede afirmar que los resultados del tratamiento se mantengan con el tiempo ante un tratamiento que tenga solo semanas de duración. Finalmente sugieren incluir en el tratamiento de soldados con TEPT la inclusión del aspecto espiritual en el tratamiento y la participación en grupo de apoyo.
DISCUSIÓN DE RESULTADOS

La psicotraumatología o traumatología psicológica es el estudio del trauma psicológico (Cazabat, 2001). Cuando se hace mención de estudio se abarcan definiciones, clasificaciones, historia, formas, tipos, criterios diagnósticos, factores, modelos explicativos, tratamiento, etc. Cazabat (2001) define el hecho traumático como la interrupción de la línea histórica normal de la vida de la víctima, produciendo profundas alteraciones a nivel biológico, emocional, cognitivo y relacional. Asimismo, Solvey & Solvey (2006) definen al trauma psicológico como toda experiencia que al ser recordada genera perturbación. Debido a la reciente formulación de este nuevo campo del conocimiento psicológico denominado psicotraumatología, por parte de algunos teóricos, en la cual se hace referencia a teorías que abarcan los fundamentos biológicos, psicodinámicos y la teoría del procesado de la información de base cognitivo-conductual; éstas resultan ser poco conocidas por los profesionales de la salud, a pesar que a través de la historia se le ha prestado cierto interés, bajo otros nombres, como histeria o neurosis de guerra.A pesar de ello, se ha observado que en la realidad psicosocial de la región existe una presencia cada vez mayor de situaciones consideradas por algunos autores (Solvey & Solvey, 2006) como potencialmente traumáticas. Ejemplo de ello son las diversas experiencias traumáticas observadas en los participantes de este estudio, como abuso sexual, asalto, intento de secuestro, duelo, etc. Es por ello que se consideró necesario validar nuevos tratamientos de psicotrauma que puedan ser utilizados por los profesionales de la salud y brindar antecedentes para posteriores investigaciones. Esto se plantea a partir de las explicaciones de la efectividad de dichas técnicas terapéuticas.Se ha observado, a raíz de la recopilación de información, que el estudio del trauma psicológico ha estado desligado del estudio del tratamiento de éste. A partir de la década de los 90’s se empezaron a validar tratamientos breves y eficaces para la resolución del trauma psicológico, en sus diferentes manifestaciones clínicas. Tal es el caso de las Técnicas de Integración Cerebral™, en sus variantes de Un ojo por vez y de los Anteojos Hemisféricos™, desarrollados por Audrey Cook y F. Schiffer y Solvey y Ferrazzano de Solvey en el año 2000. Ambas técnicas fueron derivadas de un análisis neurofisiológico del psicotrauma. Este análisis concluyó que el hemisferio izquierdo o dominante; almacena los recursos, los sentimientos y pensamientos o creencias positivas. Mientras que el hemisferio derecho o no dominante, almacena los traumas, los sentimientos y pensamientos o creencias negativas. Con las Técnicas de Integración Cerebral™ al activar los hemisferios cerebrales de manera alternada y secuencialmente; se produce la activación rápida y secuencial de ambos hemisferios, provocando un intercambio de información por medio del cuerpo calloso.De esta manera, sea cual fuere el hemisferio cerebral que este activado en ese momento, ambos hemisferios tienen una gran capacidad de comunicarse entre sí. Por lo tanto, si se comienza a cotejar y ligar rápidamente emociones y creencias negativas que pertenecen al hemisferio cerebral derecho, con las soluciones y recursos del hemisferio cerebral izquierdo, hasta que se logre una integración de ambos hemisferios; trae como consecuencia la modificación de pensamientos y sentimientos negativos, y se logra una visión más realista, viable y adaptativa de percibir el entorno.La patología aparece cuando la comunicación interhemisférica se bloquea parcial o totalmente. Esto ocurre cuando la persona vive una situación estresante, o está en shock, o cuando está incrédula. En ese momento los hemisferios cerebrales pierden la capacidad de comunicarse y adaptarse; apareciendo los síntomas de la perturbación (Solvey & Solvey, 2006).A continuación se presentará el análisis de las hipótesis de trabajo, en relación a la efectividad de las Técnicas de Integración Cerebral™, en la resolución del trauma psicológico en alumnos de la UCV:Luego de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ se observaron diferencias significativas en la percepción del malestar asociado a experiencias traumáticas entre el grupo control y experimental, esto evidencia la efectividad de la técnica terapéutica empleada, ya que la disminución de las puntuaciones muestra una reducción del malestar asociado a la experiencia traumática vivenciada. Esto corrobora lo mencionado por los creadores de la técnica, en tanto se produce el reprocesamiento de la experiencia traumática a través de la conexión interhemisférica, desbloqueándose la sintomatología traumática y permitiendo el intercambio de información entre los hemisferios cerebrales. Al contener ambos hemisferios cerebrales diferentes formas de experimentar lo vivido, el objetivo de la estimulación bilateral es lograr un equilibrio de activación de ambos hemisferios al recordar el hecho traumático. Puesto que la experiencia traumática se almacena en el hemisferio derecho, este inhibe los recursos del hemisferio izquierdo referidos a los sentimientos positivos, a la capacidad de resolver problemas y la temporalidad de los hechos; que permiten superar el trauma psicológico. (Solvey & Solvey, 2006).En cuanto a la percepción del malestar generado por los síntomas de evitación asociado a experiencias traumáticas no se han encontrado diferencias significativas luego de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™. Entendiéndose los síntomas de evitación como los esfuerzos de la persona por evitar pensamientos, sentimientos, actividades, lugares, etc. que le recuerden el hecho traumático (Montt & Hermosilla 2001). Este hallazgo se explica por la persistencia de estímulos relacionados a la experiencia traumática, luego del tratamiento, tales como cicatrices corporales producto de un asalto e intento de secuestro, convivencia con personas relacionadas al hecho en el caso de abuso sexual e intento de violación, necesidad de recordar la experiencia como en el caso de duelos, bullyng o acoso en el caso de una ruptura de relación sentimental y la necesidad de realizar actividades cotidianas en el caso de compulsiones. Asimismo, Rogers (1998) recomienda centrar el foco del tratamiento en estos casos en asuntos relacionales y otras áreas de la persona y prestar menos atención al hecho traumático en si, usándose otros enfoques terapéuticos que abarquen el aspecto interaccional de la persona como terapia de apoyo, familiar, etc.En cuanto a la percepción del malestar generado por los síntomas de intrusión asociado a experiencias traumáticas se han encontrado diferencias significativas luego de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™. Estos síntomas son definidos por Montt & Hermosilla (2001) como irrupciones recurrentes de pensamientos, sentimientos e imágenes relacionados al evento traumático. Para este grupo de síntomas, las Técnicas de Integración Cerebral™ se han mostrado eficaces. Estos síntomas, al ser de carácter intrapsíquicos, se ven modificados positivamente por el mecanismo de las técnicas terapéuticas empleadas. Asimismo, estos síntomas tienen un carácter neurofisiológico que se ve modificado por la integración interhemisférica. Además este grupo de síntomas no requiere de estímulos ambientales para ser activados, situación contraria a los síntomas de evitación que se mantienen por estímulos externos, muchas veces ecológicos, es decir, que puede cumplir una función positiva.


Conclusiones

Se arriba a las siguientes conclusiones:

Las Técnicas de Integración Cerebral™ parecen ser efectivas para la disminución del malestar general asociado a experiencias traumáticas en alumnos de la UCV atendidos en el Consultorio Psicológico.No existen diferencias significativas en la percepción del malestar generado por los síntomas de evitación asociado a experiencias traumáticas entre el grupo control y el grupo experimental, después de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ en alumnos de la UCV.Existen diferencias significativas en la percepción del malestar generado por los síntomas de intrusión asociado a experiencias traumáticas entre el grupo control y el grupo experimental, después de la aplicación de las Técnicas de Integración Cerebral™ en alumnos de la UCV.


Recomendaciones

Difundir las Técnicas de Integración Cerebral™, dada la eficacia encontrada en la resolución del malestar asociado a experiencias traumáticas; para el beneficio de instituciones que cuenten con poblaciones similares como universidades, institutos y ámbitos académicos en general.Incluir otras sesiones subsiguientes, dos en promedio, enfocando en la intervención el trabajo con los síntomas de evitación.Incluir a las Técnicas de Integración Cerebral™ como tratamiento de elección en alteraciones que contemplen síntomas de intrusión y que tengan un origen traumático, dada la aparente efectividad encontrada en estas técnicas terapéuticas.


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